Te he echado de menos incluso antes de que te fueras.
Lejos.
Me mata esta agonía de tenerte aquí, compartiéndonos
No te diré que vengas por que nunca te has ido aunque andes caminos
estériles de amor y me busques huyendo. Si, huyendo de mis brazos que condensan el aire sobre ti, la piel me quema hoy.
Te sigo esperando, sentada sobre un resquicio de nuestro amor.
Por ti.
Y
mis
lágrimas
siguen cayendo
como gotas de lluvia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario