Tú me cuentas, y yo te cuento,
una preciosa historia de amor,
con unos ojos que se cruzan
y que hablan sin temor;
Ni un poquito de tristeza
cabe entre nosotros dos,
solo tenemos sentido,
para llenarnos de color;
Y respiro tu piel en sueños,
me bebo todo su olor,
y me pierdo,
sabe Dios que me pierdo,
entre los pliegues de tu amor
No hay comentarios:
Publicar un comentario